lunes, 25 de febrero de 2008

EL DEBATE (1)

Hay que tener muchas agallas para sentarse a debatir en televisión contra un adveresario que también aspira a la presidencia del Gobierno. Rajoy y Zapatero están siendo dos magníficos aspirantes. Están ofreciendo un debate que da oxígeno a la democracia... aunque creo que las posiciones son irreconciliables. Están tirándose los trastos a la cabeza, y eso al final genera la sensación de que los dos son iguales.
El debate es como un partido de fútbol: todos llevamos un entrenador en potencia, así que cada uno interpreta el cara a cara como le viene en gana. En el primer bloque ha estado hábil Rajoy, usando datos de microeconomía frente a las cifras macro de Zapatero. En el segundo, Zapatero ha insistido en recordar los logros de su Gobierno, mientras Rajoy insistía en hablar de inmigración. En la última intervención, Zapatero ha golpeado fuerte a su rival. Victoria parcial del candidato socialista.
Rajoy tiene mejor discurso, pero insiste en acusarle de "mentiroso", de "engañar a los ciudadanos" y se torna agresivo. Zapatero titubea pero está más tranquilo, aunque un par de veces se le ha visto tocado por la contundencia del líder del PP.
En el tercer bloque, empiezan con ETA y terminan en Iraq pasando por el 11-M. Mal asunto. Previsible cruce de cifras sobre seguridad ciudadana. Más de lo mismo. Ya hemos escuchado estos argumentos. Rajoy se mete en el jardín de Chávez, y Zapatero le recuerda su reacción durante la cumbre de Chile. Tablas. Ha subido la intensidad del debate.
Lo peor, la realización, que no está acertando (no hemos visto algunos de los cuadros que han mostrado), y sobre todo, Campo Vidal. Le falta pulso para cortar a tiempo, generosidad para permitir que los contendientes acaben las frases. Corta sistemáticamente cuando se cumple el tiempo y está impidiendo escuchar los cierres argumentales, sobre todo los de Zapatero.

2 comentarios:

gabriela dijo...

R. Zapatero cree lo que dice. Rajoy lee el discurso. Los dos leen, pero Zap. puede improvisar frases y Rajoy se atiene a argumentaciones rígidas. Telegénico el presi, a pesar de sus cejas asustantes. Rajoy no lo es por su mirada.

Anónimo dijo...

Buen toque de Zap. Rajoy le dice que cuando llegó al gobierno ETA estaba acabada y Zap. contesta, ¿Cçomo que acabada, si ustedes le atribuyeron el 11M?