Acaban de comunicármelo. El poeta asturiano
Ángel González ha fallecido esta madrugada en un hospital de Madrid, donde fue ingresado ayer a consecuencia de una crisis respiratoria. Tenía 82 años.
Mis encuentros con Ángel, en numerosos actos públicos en Madrid, siempre colmaron mi ánimo. Sus palabras eran enseñanzas de vida, animaban a no perder nunca la esperanza, enseñaban el significado de las palabras
solidaridad y
libertad. Era una persona admirable... aunque mucha gente que le conoció mucho mejor que yo ya se ocupará de hacer hoy el panegírico. Recomiendo, de momento, el blog de Juan Cruz, que ya a esta hora ha escrito:
"González era un hombre triste, melancólico, azotado por una memoria terrible, la de la guerra, y sin embargo fue un hombre vital, que nos regaló vida, noche y alegría."
Cuando estuve en el programa "Hoy por hoy" de la Cadena SER, el equipo me invitó a grabar un poema, que luego formó parte de un CD que acompañaba el libro
"Hoy por hoy presenta...Poesía". Elegí "Donde pongo la vida pongo el fuego":
Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.
Donde tengo el amor, toco la herida.
Donde dejo la fe, me pongo en juego.
Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.
Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.
Al siempre va. Mantengo mi postura.
Si sale nunca, la esperanza es muerte.
Si sale amor, la primavera avanza.
Pero nunca o amor, mi fe sgura:
jamás o llanto, pero mi fe fuerte."Áspero mundo" (1956), "Grado elemental" (1962), "A todo amor" (1988), la antología "Lecciones de cosas y otros poemas" (1998), "101+19=120" (2000), "Otoño y otras luces" (2001)...
Hoy me acercaré al tanatorio de San Isidro, donde va a ser instalada la capilla ardiente.
Ayer, Pepe Bello, y hoy Ángel.
Estoy triste. Se nos ha ido un sabio sensible.